Micro pesadillas lúcidas

viernes, 22 de septiembre de 2017

Hombre de humo

—Ven acércate, necesito tu ayuda—. Escuché como un susurro una voz graciosa y nerviosa, entonces como una autómata me levanté de la cama, abrí la puerta, era de madrugada y vi las montañas rodeadas de bruma matutina, a los lejos vi al hombre que me pedía ayuda cerca a un tronco de un árbol caído, empecé a aproximarme despacio, aún sentía el sueño sobre mis ojos, el ser me alentaba a que me acercara, al fin cerca, note que estaba compuesto de humo o niebla, una barba larga y ojos saltones, tenía atascado su pie de humo bajo el tronco, entonces mi tío me llamó desde la puerta. Abrí los ojos y aún no había amanecido, esperé a que sucediera la mañana, esta vez consciente, abrí la puerta, las montañas lucían igual, pero no había un tronco a los lejos.

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