Micro pesadillas lúcidas

martes, 24 de octubre de 2017

Cáncer

Me encontré en un lugar que no sé si habitaba. Mi hermana me llevó a un cuarto donde tenía su armario lleno de ropa, este contenía un montón de camisetas y buscábamos combinar una con mi falda azul, el problema era que las medias también eran azules pero debí conformarme ya que eran las únicas. Una vez con mi nuevo atuendo, subimos unas escaleras en espiral, en el recorrido habían varios niños, avanzamos al menos cuatro pisos hasta llegar a la habitación de dos chicos. Allí estaba una niña de cabello muy corto sentada en su cama, detrás de ella en la pared, tenía pegados recortes y fotografías de ella y su familia, al notar que los observaba, me contó que estas le recordaban el haber superado su cáncer, así que intervino su compañero de cuarto, que comía cereal en una mesa pegada a otra pared y también tenía decorada, me señaló una foto en blanco y negro afirmando que era su fotografía favorita, él se encontraba en la foto, pero parecía tomada hace muchos años, igual de calvo a la actualidad. Me invadió una sensación de desespero, sentí que algo andaba mal y mientras podía concluir lo que creía que pasaba, tomé a mí hermana de la mano para bajar rápidamente por las escaleras, ella no lo dudó y siguió mi paso, pero como siempre hemos tenido el poder de la telepatía que no sé si es una cualidad propia de hermanos, entendió lo que sucedía y avanzó más rápido que yo, esta vez era ella la que me halaba, tan rápido que no era consciente de cuántos escalones me saltaba en la huída. Finalmente, llegamos al segundo piso donde había que cruzar un apartamento para llegar por fin al primer piso, pero mientras lo atravezamos, estaba la misma situación de los niños con cáncer desayunando, inmóviles. Encontré una única señal de "vida" al asomarme a ver la cara del niño... Era la sangre que bajaba por su nariz  Mi hermana y yo nos miramos, lo que parecía llevarnos a la verdad era salir del lugar, pero entonces desperté. Algo dijo mi novio sobre sacar al perro, pero una parte de mí estaba muy dormida y la otra estaba tratando de refrescar el sueño. Cuándo volví a cerrar los ojos, increíblemente continúe soñando, esta vez, con mi hermana aún sujetada de la mano, entramos a la habitación donde se encontraba el armario... Mi mami desdoblaba unas medias que me combinaban mejor.

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